Confesiones de una blogger principiante

blogger principiante

Hola a todo el mundo! hoy es uno de esos días en que quería escribir lo que tenía en la cabeza sin mucho “planning” de por medio. Y parte de esto es debido a uno de mis últimos posts “#DIY: Dulces de Halloween“. No tengo nada en contra de él AHORA, pero si que es verdad que unos meses antes, no habría llegado a publicar esa entrada. ¿Por qué? Pues por que el resultado final de la receta, las fotos … no habían quedado para NADA como quedaban en mi imaginación al pensar en el producto final.

He hablado y también he leído otras reflexiones de gente que escribe blogs. Y parece ser que la frustración es algo bastante común al principio (y no tan al principio, de vez en cuando vuelve a aparecer). Todos tenemos una idea, de cómo queremos que queden nuestros posts y la imagen de nuestro blog. Y obviamente, si es la primera vez que nos lanzamos a la aventura, nadie nace aprendido. Por esa razón es necesario ser conscientes de que habrá trabas al principio y que es completamente normal. No es algo que deba pararte si realmente quieres hacer de tu blog un proyecto a largo plazo.

Aquí algunos de los puntos complicados que me he encontrado y lo que se puede aprender con ellos:

Tolerancia a la frustración

Primero; entender conceptos :
“La frustración es una respuesta emocional común a la oposición, relacionada con la ira y la decepción, que surge de la percepción de resistencia al cumplimiento de la voluntad individual. Cuanto mayor es la obstrucción y la voluntad, mayor también será probablemente la frustración. La causa de la frustración puede ser interna o externa.”

“La baja tolerancia a la frustración.  No saber manejar tiempos ni horarios, incapacidad para la solución de problemas. Al creer que la vida debe ser fácil y placentera se abandonan los proyectos personales o ciertas situaciones por no saber como conducirse sin angustiarse. Las personas con este problema creen que tienen que obtener todo lo que quieren y para ello exigen, ordenan e insisten para que se satisfagan sus deseos a toda costa. Creen que es necesario que la vida sea siempre fácil y cómoda. Creen que cualquier dificultad, demora, fracaso, etc., es demasiado horrible para soportarla. Confunden sus deseos con sus necesidades.” – Wikipedia.

Básicamente, uno tiene que entender que toda tarea conlleva su esfuerzo y tiene sus dificultades. No todo saldrá bien a la primera, o quizá no lleguemos a ese objetivo exacto que tenemos en nuestra mente. Aumentando nuestra tolerancia a la frustración, conseguiremos seguir con nuestros proyectos aunque vayan apareciendo trabas de por medio, y no lo viviremos como una experiencia negativa, sino, como parte del proceso de crecimiento.

Aprendizaje: Entender y aceptar que todo proyecto tiene su dificultad. Es necesario trabajar duro, esforzarse y ser disciplinados, e incluso así, puede que no nos salga bien. Y aunque esto pase, no es el fin del mundo. Se puede cambiar de estrategia, hasta encontrar qué funciona para ti. Y sí, sí… todo esto proceso puede llegar a ser divertido y estimulante, si se enfoca con la lente adecuada.

Concepto de perfección

Lo bueno: El perfeccionismo puede proporcionar la energía motriz que conduce a grandes logros. La atención meticulosa a los detalles, el compromiso y la persistencia. También te empujará a procrastinar menos.

Lo malo: Como todo, los excesos no son sanos. Y aquí viene la gran paradoja. Si eres tan perfeccionista que de hecho nunca empiezas tus tareas por que aún no has encontrado la “manera correcta” de hacerlo, se acaba manifestando por una procrastinación excesiva. Y esto te lleva a no empezar nada por la irracional idea que tienes de la perfección. ¿Lo que tiene perfección no posee defectos, faltas ni errores, verdad? Meeeck! Mal.

Aprendizaje: La perfección literalmente hablando no existe. Lo que acaba existiendo, es la definición y significado que le damos nosotros. Así que volvamos al punto 1, aceptemos que para aprender se ha de fallar, y si no fallamos, no nos acercaremos nunca a ese objetivo que queremos conseguir. No vale la pena sentir desprecio hacia uno mismo por la creencia de que no hacemos las cosas bien, si ni si quiera lo hemos intentado.

Desarrollar tu estilo propio

La idea principal de este punto es: NO te compares con los demás bloggers. Todos somos únicos, y todos pensamos y hemos tenido experiencias que otros no. Aprovechemos lo maravilloso que es ser diferente, raro, tímido, divertido, serio, extrovertido… da igual, cualquier rasgo de tu personalidad. Aprovéchalo y deja que se refleje en tu manera de hacer y crear contenido.
No caigas en la trampa que querer emular lo que hacen otros. Está muy bien coger inspiración de personas que llevan más tiempo y que hacen genial lo que hacen. Pero siempre siendo conscientes de uno mismo. Que la personalidad propia no quede escondida detrás del querer ser quién no se es.

Falta de ideas, bloqueos de inspiración

Vale. Aquí quizá me tengáis que ayudar vosotras a mi… ajajaja! Pero volvamos al tema. Cuando te comprometes contigo misma a crear “x” posts por semana. Al principio, la motivación y la ilusión, te van ayudando a conseguirlo. Pero llega un punto en que te bloqueas, las ideas se te han acabado, no te apetece pensar y trabajar en nuevo contenido, y ya empiezas a sentirlo todo como una gran obligación. Esto nos pasa a todos en algún momento. Así que no entréis en pánico y tiréis la toalla a la primera de cambio. Hay muchísimas técnicas que pueden ayudarte a re-conectar con tu motivación inicial.

    • Re-evalúa tu objetivo principal. ¿Por qué empezaste? Vuelve a conectar con esa ilusión que te llevó a empezarlo todo.
    • Adapta lo que te exiges de contenido a tus limitaciones. Se realista. No quieras escribir un post cada día, si a parte tienes que trabajar 8 horas, llevar las tareas de casa, estudiar… Si añades estrés extra, aún te bloquearás más.
    • Cambia de rutina. Quizá has aburrido por completo la rutina que llevas de trabajo y necesitas un buen cambio de aires para volver a disfrutar de tu blog. Sal, y vete a escribir al parque más cercano, o ve a una cafetería… O puede que todo lo contrario, deja de forzarte a escribir y para por unos minutos. Haz algo que realmente te guste, aunque no tenga nada que ver con el contenido. Pon tu canción favorita, déjate ir. Busca sentir pasión por algo, y empieza desde ahí.
  • Existe la posibilidad, de que te des cuenta de que llevar un blog no te guste y no sea lo tuyo. Ahora ya lo sabrás y podrás dar el siguiente paso hacía tu siguiente objetivo.
    Hay mucha gente que idealiza el concepto de blogger por que piensan en determinadas personas que han tenido mucho éxito y consiguen vivir de ello. Pero si empiezas por estos motivos, no estas empezando por los motivos correctos. Has de crear y llevar un blog por que a TI te ha de gustar y aportar algún valor.

¿Lleváis algún blog?

¡Me gustaría conocerlo! Lo bueno de la comunidad blogger, son los muchísimos recursos que hay para compartir contenido y ayudarnos entre todos con las pequeñas dificultades que nos podamos encontrar. Así que sigamos disfrutando de esta gran herramienta y compartamos nuestras pequeñas aportaciones al mundo.

Aurora.

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