Muéstrate a ti mismo, no tus talentos

Feliz principio de Noviembre chicas. Hoy es día 1 y para muchas de nosotras es festivo. Así que al tener un poco más de tiempo, quería hablaros de algunas reflexiones que creo que pueden ser interesantes de compartir.

Y es que de compartir va el tema, pero no de la manera tradicional: compartir una habilidad, un talento … Si no de una manera mucho más poderosa a la hora de conectar con otras personas: mostrarse al mundo tal como uno es. “Compártete” a ti mismo.

desarrollo personal

Con los años, he conocido a varias personas con talentos concretos muy especiales. Dibujo, guionistas, músicos… y he acabado notando dos patrones distintos según la manera de llevar o de ser de estas personas.

  • Patrón 1: Personas que disfrutaban haciendo algo que realmente se les da bien. Deciden dedicarle más tiempo a este hobbie o talento. Invierten en cursos. Se dan cuenta de que la gente los empieza a reconocer por ese talento. Y se vuelven muy conscientes de que tienen este “don”, por decirlo de alguna manera. Así que empiezan a sentir ese deseo de hacerlo siempre bien, de llegar a ser el mejor. Y empiezan a auto-evaluarse y valorarse a sí mismos según sus resultados.
    Resultado: Estrés, presión, ansiedad.
  • Patrón 2: Personas que disfrutan haciendo algo que realmente se les da bien. Deciden dedicarle más tiempo a este hobbie o talento. Puede que inviertan en cursos. Conocen a más gente con sus mismas aspiraciones y puede que aumenten su grupo de amistades. Cuando la gente los reconoce por su talento y reciben cumplidos, sienten gratitud y mucha alegría de que su pasión llegue a los demás. Tienen esta vía de escape, que les proporciona disfrute, auto-realización y felicidad.
    Resultado: Disfrute, positivismo, desarrollo personal.

desarrollo personal compartir uno mismo

Uno se esfuerza por mostrar únicamente su talento como algo independiente a él, quiere alimentarlo para que sobresalga por encima de todo y así seguir manteniendo ese reconocimiento.

Mientras que el otro disfruta de algo que él reconoce como pasión y disfruta compartiéndolo, por supuesto. Pero lo siente como parte de su ser. No muestra su talento, ni se preocupa por lo que pensarán y/o dirán. Únicamente se muestra a sí mismo disfrutando de algo que se le da bien.

¿Cómo conseguir ser esa persona del patrón 2?

El deseo de siempre hacer algo bien y ser el mejor es muy poderoso en una sociedad donde se valora más la inmediatez y la victoria, que la curiosidad. Así que lo mejor en nuestra discusión interna, es dejar pasar de largo al “tengo que hacerlo perfecto”. Y centrarnos siempre en la curiosidad, el descubrimiento, y la diversión. En el proceso y no en las etiquetas. En la pasión por aquello que disfrutamos en ves de en las limitaciones que nuestro miedo y orgullo nos ponen de por medio.

El resultado siempre es maravilloso.

Cuando permitimos que el asombro y la curiosidad nos lleven al conocimiento, en cualquier campo, logramos una sabiduría mucho mayor que la que pueden contener las palabras y las etiquetas. Una sabiduría humilde, poderosa y paciente que nos permite compartir de manera más efectiva y alegre. 

Jennifer Hamady.

 

Aurora.

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